La palabra frente al vacío. Filosofía de Nāgārjuna, Juan Arnau

–Raúl Cordova

Nāgārjuna fue un legendario monje budista del siglo II, fundador de la escuela de la vía media o madhyamaka. Como escriben Arnau y Gómez en este volumen, se trata de una de las figuras del pensamiento oriental que mayor fascinación ha provocado en Occidente, donde se le ha emulado con Heráclito y con Wittgenstein, entre otros. Así como parte del atractivo del budismo en el pensamiento europeo se explica por la manera en que aquél es una especie de filosofía de la experiencia, un cúmulo de conocimientos en los que se puede indagar sin realmente prestar mucha atención a los dogmas netamente religiosos, la obra de Nāgārjuna tiene un encanto similar. Podríamos decir que dicha obra es sobre todo o primordialmente la puesta en escena de la desconfianza ante el lenguaje, ante los enunciados, ante las pretensiones de decir verdad.

Leído desde la tradición de la filosofía europea, Nāgārjuna parece ser un contemporáneo, al mismo tiempo, de Niezsche, de Derrida y Foucault, de Rorty. Sus preocupaciones sobre el lenguaje se parecen mucho a las de aquéllos. Diríamos, arriesgándonos a una simplificación brutal, que su pensamiento considera que el lenguaje está insalvablemente separado de las cosas, del mundo, que toda aseveración está separada de los objetos que pretende designar, que toda verdad es gramática, toda verdad es retórica, toda verdad pasa por el lenguaje y no hay manera de evitar la refracción en ese cristal. A momentos, Nāgārjuna asumirá el papel del sofista virtuoso, que desbarata los argumentos de sus oponentes tan sólo poniendo atención a los axiomas de estos, tan sólo llevando la misma lógica del contrario hacia sus propias bases, con tal de dar cuenta que “todo está vacío, incluso este pensamiento, incluso esta oración está vacía”.

Nāgārjuna se esforzaba por demostrar la banalidad de cualquier afirmación, de cualquier sistema de pensamiento, pero dirigía esa misma crítica implacable hacia sí mismo, hacia su propio lenguaje, llegando así a la paradoja. Toda aseveración es una ilusión, incluso esta. Podríamos trazar entonces también una relación con el barroco, el adorno total, la decorazione assoluta, el lenguaje que exacerba la apariencia, las florituras verbales, tan sólo para dar cuenta de cómo todo, absolutamente todo, es apariencia, floritura, cómo nada puede aparecer en el lenguaje sin volverse mera forma, mera retórica. En el caso de Nāgārjuna, esta manera de pensar deriva en una tecnología del yo, una actitud de vida que debe llevar a la paz mental, al despertar, a la compasión, a los ideales del Bodhisattva. Y es ese llamado a la acción, basado en la crítica demoledora al lenguaje, el punto de su pensamiento que queda más vacilante, como un salto de fe, un “porque sí” que podría ser, en realidad, la justificación más honesta de la acción.

Si bien le agradecemos a Arnau que haya escrito una introducción a Nāgārjuna para el público hispano, no podemos evitar cuestionar la estructura formal de dicha obra. La palabra frente al vacío es la tesis doctoral de Arnau, realizada en El Colegio de México y la Universidad de Michigan Ann Arbor. Libros valiosos han sido o han comenzado como tesis doctorales, pero quizás hubiera sido buena idea limpiar a este texto de aquellos rasgos que acusan de manera patente su origen académico. No hay, en verdad, un cuidado formal de libro, de escritura como la entendía Roland Barthes. Hay mucha información, pero no está del todo digerida, y eso se nota por la constante repetición de ideas, de enunciados, que ya habían aparecido antes y se vuelven a formular una y otra vez con ligeras variaciones. No hay travesía, no hay un recorrido, se trata sobre todo de un vertedero de información, muy glosada eso sí, pero que o nos hubiéramos podido ahorrar ciento cincuenta cuartillas que sobran, porque sólo repiten, o hubiéramos esperado un desarrollo del autor, leer sus propias ideas, en vez de tan sólo la glosa y las citas abundantes de filósofos contemporáneos, muletilla tan usual en este tipo de trabajos. Nos sorprende que el FCE haya tomado este libro sin hacer ningún trabajo de edición en el texto. Queda la sensación que La palabra frente al vacío era el borrador, el andamio académico, de un libro mejor.

La palabra frente al vacío. Filosofía de Nāgārjuna, Juan Arnau, Fondo de Cultura Económica, México, 2013, 347 pp.

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